Una de cada cinco niñas abusadas en Argentina: Rosa Castro, Mamá en Línea

Así lo reconocieron en el Senado de la Nación a través del noticiero que emiten por el canal oficial en la red social YouTube. “La mayoría de las veces el enemigo está dentro o es alguien de la familia o algún amigo” advierte el informe mediante el cual, han entrevistado a la Vice Presidenta de la Fundación Mamá en Línea, Rosa Castro.

“somos un grupo de madres de víctimas del delito de grooming, que un día nos juntamos para pelear por una ley y cuando la obtuvimos, entendimos que hay que prevenir y así nace Mamá en Línea, que previene a través de la palabra, en escuelas o instituciones diversas. Hemos estado en iglesias y centros comunitarios. La idea es contar que esta problemática existe, es real y avanza; en la medida que podemos -porque nuestros recursos son muy bajos- acompañamos a las víctimas. A mí me resulta más fácil, el Interior porque es donde conocemos un poco más, acá en Buenos Aires es difícil acompañar a las víctimas porque cada municipio tiene su historia, sus instituciones que a veces es muy difícil llegar a ellas. Nuestro trabajo es militar los derechos de nuestros hijos, que ya son derechos adquiridos y que muchas veces a los señores que administran el Estado, se les olvida que esos son los derechos de nuestros hijos. Y prevenir el delito de grooming y con ellos arrastramos muchos delitos más.
Como la pedofilia o pederastía como gustan llamar a algunos. Nosotros cuando hablamos de grooming, la gente se piensa que es una simple pantalla, pantallita y que el chico ve algo raro. Bueno, no.
Cuando hablamos de grooming hemos visto demasiado ya en las pantallas, hablamos de abuso sexual concretado porque un chico que es captado a través de una pantallita y que es expuesto a imágenes, o que se le saca imágenes de él mismo, ya está siendo abusado, es abuso, es fuertísimo lo que uno ve a diario en esto de prevenir, el camino recorrido. La verdad que muchas veces terminamos enfermas por esta situación” explicó Castro.

El caso del pediatra abusador

Castro, también opinó sobre el caso del médico pediatra que se desempeñaba en el Hospital Garrahan en Buenos Aires; Ricardo Alberto Russo doctorado de la Universidad de La Plata, jefe del servicio de Inmunología y Reumatología del nosocomio mencionado. Se especializó y trabajo en EEUU y también en Canadá, además de estar como investigador en estudios internacionales.
Publicar artículos científicos y colaborar en publicaciones médicas de textos. Fue detenido el miércoles 29 de mayo acusado de producir y compartir pornografía infantil hallada en sus dos computadoras con más de 800 imágenes y 70 videos en los que se ven el abuso a menores entre seis meses y catorce años de edad.
Ante la gravedad de lo hallado, la fiscal Daniela Dupuy solicitó la inmediata prisión preventiva del médico.
Hasta el momento la justicia no encontró material fílmico en donde se demsotrara que las víctimas fueran pacientes de Russo, ni tampoco que las grabaciones hubieran sido realizadas dentro del Garrahan.
El médico había sido allanado el 22 de noviembre de 2018 y luego tras intensas investigaciones a un miembro de una red de pedofilia como la que suponen integra el profesional, determinaron su encarcelamiento, a los fines de establecer el grado de culpa que le compete al investigado.
Al respecto de esto, Rosa Castro dijo: “a mí no me sorprendió que lo haga el pediatra, sino la magnitud que le dieron a la información, esto nosotras lo vemos a diario, en mi provincia,lo vemos a diario. A partir de que nosotras empezamos a modificar estas leyes, la Fiscalía de allá, nosotras trabajamos muy unidas al Procurador de la Provincia, adheridos al protocolo nacional de actuación; estos casos los vemos a diario. Nosotros en la página, Mamá en Línea los recibimos al menos semanalmente un caso, a veces más. Esto pasa en todo momento, en todo lugar. En este caso fue un hospital reconocido, una institución reconocida, no sólo a nivel nacional, sino mundial. Y es un profesional, entonces parece que tiene más importancia, pero estas cosas las hacen tanto un médico como un albañil, como un empleado de supermercado que un empleado del Poder Judicial, o un legislador, también puede ser. Pasa más de lo que la gente piensa” aseveró Castro.
“Desde que arrancamos en la lucha por los delitos informáticos, hemos notado que esa intimidad que hizo se dieron interfamiliarmente, hoy se ha abierto eso porque los groomers entran a tu casa, entonces, hoy se ha ampliado el rango, de eso que se llamaba privado a gente de afuera que se acerca a los chicos a través de la pantallita.” agregó la dirigente social a la vez que recomendó hablar con los chicos a través de la realidad; tener en cuenta que antes no se tenía la masividad de los medios de comunicación, la televisión, la misma Internet que a diario te ofrece un mundo dentro de tu casa. Hablar con los chicos claro, con las palabras justas. No tener miedo de hablar de la palabra sexo, por ejemplo, de la sexualidad porque los chicos lo ven a diario. Hay que asumir y no con esto digo naturalizar; entiendo que un niño debe serlo la mayor cantidad de tiempo posible, pero hay situaciones en la que no lo podemos evitar. Yo doy charlas en cuarto y quinto de primaria. Yo empecé con los de cuarto y quinto de secundaria, pero hoy los chicos de 4to grado de primaria, que no tienen edad para tener una red social, me cuentan que ven videos pornográficos, por ejemplo.
Entonces, hablar es la primera herramienta que nosotros tenemos, tras de hablar tenemos que escuchar. Aprender a escuchar a los chicos, sin retarlos porque a veces nos cuentan cosas y les decimos “dónde te metiste” Tenemos que armarnos de paciencia y saber escuchar a los chicos, porque si hablas y no escuchas, la tarea se hace a la mitad” Reconoció que muchos son los padres que carecen de herramientas para hablar sobre este tema con los menores. “Yo soy abuela y hablar de sexo con mis hijas fue muy difícil para mí” comentaba Rosa Castro, quien además relató su propia experiencia personal; “el mensaje que venimos dando muchos militantes en el país, es que vamos a escucharlos y le vamos a creer, es básico. Cuando yo llego a un aula de chicos y digo que yo le creía a mi hija, yo les creí a mis hijas, para ayudarlas, yo les creo a los chicos. Eso es básico, del que la víctima sepa que vos le vas a creer. Es importante para que sepa que va a tener alguien que la va a acompañar” También comentó que “cada caso de abuso es un mundo aparte. Por eso cuando te quieren poner parámetros para ciertas cosas, no sirve en el caso del abuso sexual. Cuando yo entendí que alguien me iba a escuchar y me iba a creer, entonces, hablé que también había sido una niña violada, dentro de mi casa por mi único tío a quien mi papá lo había ayudado y por eso estaba viviendo con nosotros y me abusó de chica. Yo lo pude hablar de grande cuando entendí que había gente que me escuchaba y me creía y podía llegar a hacer algo, porque ese es el tema. Te crían con la culpa de por qué lo hiciste, algo habrás hecho, como dicen siempre. Qué ropa te pusiste… imaginen que yo tenía siete años, cuando me pasó esto.
Fui a la escuela y me hice pis allí, la docente llama a mi mamá y mi mamá va; me lleva al médico y dice que tengo una infección urinaria y me envían a la casa. Toda la vida crecí creyendo que yo tengo problemas de riñones.
De eso hablo cuando digo que a una le cuesta contar estas cosas porque la escuela, el médico y mi mamá, no lo vieron porque tampoco sabían como verlo. Sólo cuando se siente seguro, contenido, eso es lo que buscamos nosotros” contó.
Rosa Castro, dijo que ella como madre no se dio cuenta del abuso que padecían sus hijas, porque “la técnica de camuflage que tienen estos perversos es excelente” Narró que sus hijas fueron abusadas por el progenitor; “fui una mamá que trabajaba muchas horas fuera de casa y las nenas quedaban al cuidado de su progenitor. Jamás me hubiera imaginado, fue después de separarnos como pareja con eso que te dicen siempre que hay que mantener el vínculo con el padre, alentaba el vínculo con él y lo facilité muchas veces. Ni siquiera fui a la justicia, ni nada, para que mis hijas no perdieran a su papá porque era una cuestión de pareja lo que pasaba, no te das cuenta de estos perversos. En el caso de mis hijas, aprovechó esos momentos donde yo no estaba, es difícil darte cuenta. Muchas veces los chicos, cuando el abuso es gravemente ultrajante, que los chicos presentan algún signo físico por ahí te podes dar cuenta. Hay chicos que cambian de actitud. Mi hija por ejemplo, era un sol, la que sufrió mucho más daño de las dos, ella no tenía ningún tipo de problema en socializar, mi casa estaba siempre llena de chicos porque ella era amiga de todo el mundo, era una nena que reía y era feliz. No me di cuenta. No siempre tenes la posibilidad de decir algo le pasa a mi hija y entonces, actuás” Castro comentó que supo de los abusos padecidos por sus hijas, cuando ambas se lo dijeron siendo grandes.
“No hay un parámetro para hablar de estos temas y eso es lo que pasa cuando hablan de abuso encasillan; en abuso simple, gravemente ultrajante…todos son graves, es terrible porque destruye vidas. No me voy a poner hablar ahora de lo que a mí me pasó porque a esta edad prefiero ayudar a otros”

El grooming y los controles

“Internet nos cayó de golpe, cuando le pasa esto a mi hija puse Internet porque era una plataforma educativa importante. Para cuidarla tenía internet dentro de casa, una impresora y todo el material que antes buscábamos en la biblioteca, o teníamos que salir lo teníamos dentro de casa, eso es lo que piensan la mayoría de los papás como tienen la máquina el chico no sale a la calle y está seguro. Lamentablemente eso abrió la brecha donde los chicos empezaron a avanzar a conocer, a aprender, ellos aprendieron a manejarse en este mundo digital del que nosotros quedamos colgados, pensando en que es una simple pantalla. No pasa nada y no. no es así. En el caso de mi hija el tipo que la buscó por Internet, se metió dentro de mi casa a través de un cable, hoy hay wifi ni siquiera necesitan un cable.
La interacción de los chicos en Internet es muy fuerte porque está liberada a cualquiera. Así como los chicos a través de la pantallita pueden salir al mundo y buscar lo que quiere, a través de esa pantalla, el mundo entra a casa y eso nos cuesta entender a los adultos” manifestó Rosa Castro, mamá de una víctima de 13 años, que padeció grooming estando en su casa en la localidad de Cipoletti.-

Niños, niñas y adolescentes acechados en todos sus entornos

Ni las plazas, ni las escuelas, hospitales, ni en sus casas, los menores parece no estar seguros en ningún lugar, al respecto Castro dijo: “cuando se descubre a los perversos hay que sacarlos de las calles por un tipo que abusa a un niño, que va a abusar cincuenta -según un experto que vino a dar una conferencia a los fiscales- una de las cosas que estamos peleando ahora es el aumento de pena para el abuso sexual infantil porque hay que sacar estos personajes de la calle. No puede ser que a un abusador de chicos, a un groommer como hay un montón que fueron juzgados les dieron años en suspenso” determinó la dirigente. 

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