El Feminismo No Descolonial es Patriarcal

“Al final estamos peleando por algo que a todas nos pasa, pero terminamos siendo las mismas personas del movimiento feminista las que hieren a las personas más vulneradas.”

El feminismo que proviene del Occidente termina siendo racista al no incorporar las agrupaciones anipatriarcales.

Somos feministas pero ¿desde que lugar lo estamos hablando? hay que reconocer que no son lo mismo los privilegios del feminismo blanco, de ciudad, que hacer feminismo formando parte de una comunidad que es y fue brutalmente saqueada y golpeada por el sistema gubernamental, reconocer que sus antepasados fueron los primero en habitar estas tierras y que ellos tiene su propia Nación.

El origen, el lugar, el color de piel, la clase social y diferencias culturales no tienen que generar discriminación, excluyendo a las compañeras que luchan por lo mismo, apoyarlas para darle más fuerza a sus voces, acompañarlas con el único que fin de que el sistema se adapte a sus necesidades y dejarlas libres como la Nación que son.

Como mujeres hay que reconocer que nos quedan lugares de nosotras cargado de patriarcado, ser consciente de la desconstrucción que nos falta es el primer paso para poder cambiar.

Nota Completa:

“Si el feminismo no es descolonial, va a seguir siendo patriarcal”

Antipatriacal sí, feminista no. Conversamos con tres mujeres del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir sobre qué significa ser jóvenes en sus Pueblos, sobre la incorporación de las disidencias sexogenéricas a la lucha indígena, la marea verde ancestral y las diferencias con un feminismo que denominan racista. Una entrevista conjunta de Agustina Frontera y Laura Litvinoff de Revista Cítrica en el marco del 2do Parlamento de Mujeres (y disidencias) Indígenas

Las disidencias y el aborto son identidades y preocupaciones que el Movimiento de Mujeres Indígenas tiene en común con el movimiento feminista ¿Qué tipo de vínculo tienen ustedes con el feminismo? 

“C: Al principio creo que se romantizó un poco todo, pero después dentro del feminismo nos encontramos de pronto con esos choques donde a nosotras nos excluyen, donde sufrimos igual racismo. Por ejemplo, no nos dejan hablar o quieren darnos los últimos momentos de los encuentros para poder decir lo que pensamos. Y esas cosas son las que nos duelen, las que no queremos que sigan pasando. Por eso también justamente es que decidimos parlamentar entre nosotras, y eso también es algo que les cuesta entender a ellas, que necesitamos nuestros propios espacios. A veces siento también que nos ven como objeto de estudio, o nos piden asistir como oyentes, y esto no es una cátedra, no tiene nada que ver con la academia; les cuesta mucho entendernos desde ese punto de vista.

R: Claro, yo igual creo que lógicamente estamos todas en una misma lucha, eso no se discute, porque a todas nos trasciende el patriarcado. Por eso es que el Movimiento de Mujeres Indígenas es antipatriarcal. El patriarcado también nos trasciende a la hora de comunicarnos, a la hora de estar coloniales, a la hora de ver y quedarte en tu estructura de racista, porque es así, también es como han sido construidas, en un privilegio, por eso también decimos: “bueno, hay que deconstruirnos”. Es muy necesario que el feminismo sea descolonial, porque sino va a seguir siendo patriarcal siempre. 

N: Es tan grande la palabra “feminismo” que al final se va achicando. Desde mi punto de vista, realmente no nos representa a las mujeres indígenas. El feminismo viene de occidente. Como mujer indígena, he sufrido discriminación en Rosario tanto por agrupaciones feministas como por chicas que no tienen nada que ver con el feminismo. Al final estamos peleando por algo que a todas nos pasa, pero terminamos siendo las mismas personas del movimiento feminista las que hieren a las personas más vulneradas. Lo que pasa en Rosario es que para todo nos hacen esperar a las mujeres indígenas. Si querés ir a una marcha tenés que esperar un sorteo y si no vas al sorteo tenés que ir a la otra punta; y si querés agregar algo tenes que ir todos los días a la asamblea que hacen las chicas, tomarte un bondi que sale como cincuenta pesos. Después, ponele que vas todas las veces y te dicen “bueno, sí, tomamos tu pedido, pero va a estar allá abajo, chiquitito”, y yo digo: “no puede ser loco, nos están matando a todas nosotras, a las mujeres indígenas”. Entonces, las pibas están ahí luchando por los derechos pero al final no sé qué están haciendo, porque no nos están representando, obviamente son racistas, y hay que decirlo: son así.

 

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