FEMICIDIOS: EL DELITO DE ODIO CONTRA LA MUJER EN ARGENTINA

Blanca, apuñalada por su marido

Camila Taracco, dejaron a su expareja con libertad domicilaria, ya teniendo antecedente por violencia de género, la asesino.

Claudia Repetto, asesinada y enterrada por su pareja.

María Figueredo y de su hija Luz Emily, madre e hija asfixiadas.

Cristiana Iglesias y su hija Ada desaparecidas.

María Florencia Santa Cruz violada y asesinada prendida fuego.

Rocío Vera, violada en manada y asesinada.

Julieta Delpinoli asesinada y enterrada.

La lista sigue y todavía no para, todos femicidios cometidos en plena pandemia. Se hablan de las cifras, de que provincia tiene más porcentaje de femicidios, de la cantidad, se cuentan los hechos sin tacto alguno, normalizaron tanto que parece que nadie brinda una verdadera ayuda y protección para las mujeres.

Femicidas liberados por buen comportamiento o con prisión domiciliaria, los años que pasan en las cárceles nunca será  suficiente para apagar el dolor que deja el arrebato de una hija, hermana, tía, abuela, prima, amiga, madre, pero no es justo y nada aceptable que los asesinos, violadores y abusadores sean puestos en libertad por “buen comportamiento”, teniendo antecedentes por abuso y de violencia de género, las personas que quitan la vida sin tacto alguno no tienen que tener derechos, la justicia es demasiado “blandita” para ellos.

La ministra Gómez Alcorta, presentó el Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Motivos de Género 2020-2022, el cual dispone de un presupuesto de 18 mil millones de pesos, marcando una abultada diferencia con los 750 millones que le destinaba la gestión anterior. El Plan Nacional cuenta con 15 ejes de acción que incluyen la creación de centros territoriales integrales, la modernización de la línea 144, un programa de asistencia económica y acompañamiento a mujeres y personas LGTBI+ en situación de riesgo.

Muy lindo el plan nacional pero desde que comenzó la cuarentena no se vio ningún movimiento a favor de las familias respecto a lo judicial . Todo se trata de prevención y resguardo pero no se habla sobre leyes que aseguren la condena de los femicidas, violadores y abusadores como aquellos que comente crímenes de odio.

Las mujeres no podemos seguir esperando porque vivas nos queremos, porque vivas merecemos estar, porque justicia se debe hacer.

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