En acampe pacífico permanecen las hermanas de pueblos originarios que tomaron esta semana, un ala del Ministerio del Interior de la Nación en la Capital porteña. Las mujeres de las distintas Naciones originarias reclaman por el acceso legítimo a las tierras, para poder vivir en el correspondiente contexto cultural y para desarrollar allí una vida digna. Desde este periódico expresamos el total apoyo al reclamo que mantienen las hermanas.

Buscarita Roa es la única chilena, Abuela de la Plaza de Mayo, desde que hace 40 años. Llegó hasta la Argentina y se quedó a raíz de la búsqueda de su hijo José. Este caso es particularmente dramático, porque el joven había perdido sus piernas en un accidente en Santiago y había viajado a Buenos Aires para acceder a un tratamiento ortopédico. También fueron secuestradas su nuera Marta Gertrudis Hlaczik y Claudia, la nieta de Buscarita, que entonces tenía apenas ocho meses.