El Movimiento de mujeres indígenas por el buen vivir es un espacio en el que las mujeres de las 36 naciones indígenas nos organizamos desde nuestros saberes milenarios y nuestra memoria ancestral, sabiéndonos protagonistas activas de los procesos emancipatorios y libertarios en Indoamerica.

Nuestra lucha anti patriarcal no es reciente sino que comenzó cuando el invasor impuso su espada y su cruz en nuestros territorios. Venimos caminando la palabra y el pensamiento de la tierra reconociendo que la plurinacionalidad de los territorios no ha sido desdibujada ni barrida por las fronteras levantadas por los Estados-nación. Con esta visión impulsamos en mayo 2018 la campaña “ Nos queremos plurinacional “, en la que por primera vez las mujeres indígenas trajimos una perspectiva omitida para interpelar la homogenización y la argentinización del encuentro nacional de mujeres. Durante más de 3 décadas estuvimos recluidas en un solo taller de mujeres originarias, ahora deseábamos que nuestras voces y pensamiento fuera transversal en la totalidad de los talleres que recogieran nuestras realidades y propuestas.


¿Por qué no se ha podido lograr?


La comisión organizadora de Chubut nos negó la posibilidad de consultar en todos los talleres la propuesta de la plurinacionalidad del encuentro. También impidió que en el aplausómetro se plantease dicha propuesta, desoyendo y omitiendo la voluntad de una inmensa mayoría de mujeres que gritaban “plurinacional” por las calles de Trelew.
Para este 34 Encuentro hemos caminado nuestra propuesta con mucha prudencia y observación. Nos alegró ver que algunos sectores no indígenas recogieron nuestra iniciativa y lanzaron otras campañas con el mismo fin. Sin embargo, vimos con preocupación que la consigna “Somos plurinacional” diera por sentado que el objetivo se había logrado cuando desafortunadamente aún estamos lejos de ello. Esto se evidencia en los documentos preliminares que circulan internamente en la comisión organizadora en los que se da cuenta del racismo, autoritarismo, agresividad y menosprecio hacia las mujeres indígenas, negras y afros. Una vez más niegan el derecho a la consulta y a que todas definamos el carácter plurinacional y de inclusión de las disidencias.
Es por ello que consideramos que no están dadas las condiciones para que nuestra participación sea honrada con el respeto y la valoración que merecemos. Se nos acusa de querer dividir un encuentro que no ha demostrado ningún interés en incluirnos desde la reciprocidad y el respeto, sin tutelaje ni imposición de normas ajenas a nuestras culturas.
Si se mantienen estas condiciones no asistiremos al 34 Encuentro Nacional de Mujeres esperando que la Comisión Organizadora revea su posición y la haga pública. Creemos que aun hay hermandad entre los pueblos y el deseo de amorosidad y reciprocidad con la naturaleza. Abrazamos el reclamo de mujeres lesbianas, trans travestis bisexuales y no binaries de ser incluidas y confiamos que el sueño colectivo tejido entre todas en Trelew trascienda las mezquindades y especulaciones partidarias, caminando hacia un horizonte de emancipacion.

Mas temprano que tarde cambiaremos la historia . Caminamos para ser y somos porque caminamos*

14 de septiembre 2019