“Es una gran responsabilidad porque estoy entre pares y yo aprendo de mis colegas” comenzó su exposición la Dra. Graciela Medina, jueza federal que estuvo a cargo de una conferencia magistral durante las XXIV Jornadas Científicas de la Magistratura que se desarrollaron en la ciudad de Salta los pasados 26 y 27 de octubre.

El tema que desarrolló concitó el interés de todo un país por referirse a la Violencia de Género: “me siento responsable por ser magistrada, porque me siento orgullosa de ser magistrada y porque me siento preocupada por ser magistrada y no me gusta lo que dijo ayer, mi amigo el doctor Oteyza, cuando señaló el orden en el que estamos conceptualizados, los magistrados argentinos a nivel mundial, en comparación con otros magistrados, como por ejemplo los australianos. Yo sé muy bien el sacrificio que hacemos y prueba de ello es que estamos acá estudiando todos juntos y sin embargo, la sociedad no demuestra credibilidad en nosotros. Entonces, debemos esforzarnos más para transmitir lo que realmente somos, porque todos trabajamos mucho y trabajamos en condiciones, muchas veces hasta infrahumanas. Sin medios, sin las capacidades técnicas, sin los condicionamientos económicos, sin poder darles a nuestros subordinados ningún aliciente de avance económico, gerenciando estructuras enormes, con responsabilidades monstruosas y en el medio de esto con la inmensa responsabilidad de hacer Justicia. Yo estoy segura que lo hacemos bien y también estoy segura que lo podemos hacer mejor y que por eso estamos acá todos juntos para poder hacer, una Justicia mejor para la gente y para poder acercarnos más a ellos”.

“El tema que he elegido para hoy es el de la Violencia de Género, y creo que lo primero que tenemos que hacer es ser sinceros en este tema. A ver: ¿es real que existe violencia de género? Yo tengo colegas en la Cámara Federal, de la cual soy miembro, que no creen en la violencia de género, y estas colegas son mujeres. En la misma Cámara tengo colegas hombres que no creen en la violencia de género. Descreen de ella y en la sociedad misma hay gente que descree de la violencia de género, piensa que la sociedad es violenta, pero que no hay más violencia contra la mujer que contra los hombres; que esta es una situación un poco políticamente correcta, o inventada o aprovechada por las mujeres para sacar un partido relevante de algunas situaciones, como por ejemplo para excluir del hogar, al hombre. O para obtener un puesto determinado en una lista electoral, cuando de verdad deberíamos lograrlo por nuestros propios medios.

¿Cuántos y cuántas de nosotros creemos realmente en la violencia de género? No como un problema de los otros, de los pobres, sino como un problema real de la sociedad.

¿Y cómo podemos demostrar que la violencia de género existe? Y si existe ¿qué podemos hacer desde las Ciencias Jurídicas? ¿Es que acaso nuestra legislación es insuficiente? Esta es algunas de las cuestiones que yo creo, que nosotros hoy podemos pensar, re pensar y re plantearnos; ¿es que es real que existe la violencia de género?” dijo la jueza en su disertación.

Las víctimas que convencen

Medina continuó la exposición, detallando: “Algunas estadísticas de las organizaciones internacionales nos demuestran que sí. La ONU en el 2017, nos señala que el 50% de muertes violentas de mujeres, el autor de es un familiar, o una pareja sentimental. UNICEF en el 2014, marca que 120 millones de niñas han sufrido coito forzado, algo más de una de cada diez. Pero estas son estadísticas internacionales ¿qué pasa en nuestro país? Bien, en nuestro país, hasta este año, no teníamos mediciones nacionales ¿Cómo- ustedes me dirán- y la OVD? Y la OVD – la oficina de Violencia Doméstica- las estadísticas que hace son sobre hechos ya denunciados, pero no sobre la violencia que existe en la sociedad en total, sino sobre lo que ya se denunció.

Las estadísticas de la OVD son muy preocupantes, demuestran que del total de las víctimas de violencia doméstica denunciadas, el 80% son mujeres. Y las estadísticas de femicidios de la Oficina  de la Mujer de la Corte Suprema de la Nación, nos señala que en el año 2014, hubieron 225 mujeres muertas por femicidios, de las cuales, quedaron huérfanos 144 niños o niñas, en 2015 la cifra sube a 235 y los huérfanos a 203 y en el 2016 la cifra asciende a 254 y ls huérfanos a 244; es decir que entre el 2015 y el 2016, se trepa con el mismo sistema estadístico en un 8% la cantidad de víctimas de femicidios. Esto me convence a mí de que es real que existe violencia de género.

Les decía que en Argentina no había números, que en julio de este año, el Ministerio de Justicia de la Nación, hizo el primer estudio sobre violencia contra la mujer, basado en normas internacionales del sistema de violencia contra la mujer sobreviviente, que se dio a conocer la semana pasada. Este estudio establece, que el 41% de las mujeres, argentinas, mayores de 16 años ha sufrido alguna vez en su vida, violencia física o sexual y el 21% de las mujeres ha sufrido violencia física o sexual, en los últimos 5 años. Adviertan que descarto de esta estadística, la violencia psicológica. Me estoy refiriendo solamente a la violencia física o sexual. ¿Es alta la tasa argentina o estamos en la media internacional?”

Argentina y el mundo ante la violencia

La doctora Medina, explicó: “La media internacional de Dinamarca es el 50% de la mujer en la vida de las mujeres, mientras que en Argentina es del 41,6 es decir que estamos menos que la media internacional de Dinamarca. Y en cuanto a la violencia ejercida en los últimos 5 años, la media para Dinamarca es del 25%, y en Argentina es del 21,3%. Traigo estas estadísticas por una cuestión, que le voy a señalar después en cuanto a la responsabilidad del Estado, y además para demostrar que la violencia de género; la violencia contra la mujer, es un hecho social indiscutible, generalizado y común a todas las sociedades, y que nuestro país no es ajeno a ello y tampoco el peor de todos. ¿Qué podemos hacer desde las ciencias jurídicas? ¿y qué podemos hacer desde el Poder Judicial? Desde las ciencias jurídicas lo primero que surge, es modificar la legislación, adecuarla a las Convenciones Internacionales...sí señores, pero eso ya lo hicimos. Y en cuanto a modificar la legislación nacional tenemos legislaciones internacionales excelentes ¿pero está todo dicho? No. No está todo dicho. La recomendación número 35 de la CEDAU de julio de esta año que recién ahora se ha dado a conocer, establece que hay que reformar y adecuar las legislaciones internas, en cuanto a la violencia cibernética contra la mujer y la violencia o el acoso por internet contra la mujer que no está contemplado, en casi ninguna legislación en el mundo y que hoy se ha transformado en una de las causas, de mayor violencia y acoso”

Dónde quedan las leyes

La jueza federal en su conferencia, destacó: “Pero modificar la legislación no es suficiente sino viene de la mano de un marco procesal adecuado. Hay que establecer la forma de acceso a Justicia de los vulnerables, en este caso de las mujeres o de las víctimas de violencia de género. Y en eso el Ministerio de Justicia está trabajando activamente en la creación de una ley modelo, de un proyecto de atención integral a las víctimas que presentó el Procurador, Pablo López Viñals y en donde yo he trabajado, activamente y también lo ha hecho el doctor Eduardo Oteyza. ¿Qué más podemos hacer desde las ciencias jurídicas de acuerdo a las 100 reglas de Brasilia, sobre acceso a Justicia de los vulnerables, que ha supuesto capacitar a los operadores; no hablo simplemente de capacitar a los jueces, sino capacitar a todos los operadores, que tienen alguna responsabilidad en esto de impartir Justicia a los vulnerables. Pero por sobre todas las cosas, nuestra responsabilidad está en juzgar, con perspectiva de género. Cuando hablo, de juzgar con perspectiva de género, no hablo simplemente de juzgar con perspectiva de género, para los jueces, sino para los fiscales y para la defensa pública. Y sino ¿qué nos queda? Que el Estado acepte su ineficacia y pague indemnizaciones a las víctimas. Y esto es lo que acaba de pasar en la Capital Federal, con la denominada ley BRISA que está muy bien.

La Ley BRISA para aquel que no la conoce, es una ley que se acaba de dictar en la Capital Federal -en la CABA- reconoce que el Estado, ha fracasado en la protección de las mujeres, que mueren por femicidio, y acepta pagar como una responsabilidad super objetiva, una indemnización a los hijos huérfanos producto, de los femicidios. Que vivan en la Capital Federal, que sean menores, niños adolescentes y jóvenes porque la indemnización llega hasta los 21 años. Reconozco que esta ley me asombra por lo objetivo de la aceptación de la responsabilidad del Estado”

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