Dora Barranco, socióloga argentina, consultada por el periodista y conductor de tevé Fernando Iglesias, definió al Feminismo como "una corriente epistemológica y de conocimiento y política que brega por los derechos iguales de las mujeres, los varones y hoy podríamos decir de las otredades sexo genéricas.


Nadie nace masculino, nadie nace mujer. Esto es una preciosa deriva, ya lo dijo alguna vez Simone de Beauvoir, "NO SE NACE MUJER". Se consigue alguna fórmula, socialmente impuesta de ser mujer, como una fórmula socialmente impuesta de ser varón, luego están los combates. Comenta la experta en feminismos cuando analiza la realidad general del tema y su mirada sobre lo que sucede en el país".

En este sentido, la filósofa Diana Maffía explicó: "durante muchos siglos se consideró, que las mujeres estábamos peor porque éramos inferiores y porque no éramos capaces. Eso era lo normal. Cuando decís: "un perro no puede entrar a la academia de ciencias" eso es lo normal pero cuando decís: "Marie Curie no puede entrar a la academia de Ciencias..." con la misma naturalidad que se lo dijo la Academia de Ciencias de París cuando argumentó que no podían entrar las mujeres porque era obvio; aunque no dijera el reglamento que no lo podían hacer. Cuando Marie Curie ganó su segundo Premio Nobel en una disciplina diferente que la anterior, el triple de excepcionalidad; por ser mujer, ganar el Premio Nobel dos veces y en dos disciplinas diferentes, vuelve a pedir su ingreso a la Academia de Ciencias le contestaron: "ya le dijimos que no porque es obvio que no pueden ingresar mujeres" y Marie les insistió: "no. Yo quiero que se reúnan y lo debatan" y la Academia de Ciencias así lo hizo y decidió agregar una cláusula explícita que diga que no podían entrar mujeres por la situación allí parecía un poco confusa..." ironizó la filósofa.

Los inicios del feminismo datan de la revolución francesa y con los ideales de ese tiempo de Igualdad, Libertad y Fraternidad se pensó en una sociedad que estaba orientada, pensada y ejercida en todas sus actividades primordiales por varones. Incluso la declaración de los derechos del hombre y el ciudadano, ignoraba por completo a las mujeres.

Así es que cuando la escritora francesa Olympe De Gouges, en 1791 re escribe ese documento en versión femenina, decidieron enviar a la literata a la guillotina.

Un año antes de ello Mary Wollstoncraft; inglesa, escribió un texto considerado inicial. Vindicación de los derechos de la Mujer; se denominaba. En el mismo sostuvo que la división de los géneros no era natural, sino cultural y su reclamo fundamental fue por una educación igualitaria. Pero a comienzos del siglo XIX fue Napoleón Bonaparte quien desterró y condenó toda iniciativa que propendiera al igualitarismo; con el nuevo Código Civil Francés reforzaría el poder patriarcal, abarcando toda Europa. Se exigió a las mujeres su obediencia hacia los maridos y les quitó toda oportunidad de tener derechos civiles y políticos.

Pasaron de allí al menos 5 décadas para el surgimiento de las primeras olas feministas; con el sufragismo o feminismo liberal, se inicia un proceso que continúa hasta nuestros días.

El caso de EEUU donde las mujeres habían luchado en la Independencia de su país al lado de los hombres, comenzaron a exigir el poseer derechos civiles, políticos y económicos. Luego de la Primera Guerra Mundial, las mujeres consiguen votar en varios países, aunque con algunas restricciones. Por ejemplo en Inglaterra estaba reservado para las mujeres mayores a los 30 años, en EEUU sólo para las mujeres blancas y en Argentina con la ley de voto femenino, llegaría a partir de 1947 con Juan Domingo y Eva Duarte de Perón.

¿Puede un hombre ser feminista? Le preguntó Iglesias a la Dora Barranco, quien contestó: ¡por supuesto! Yo diría que tiene la obligación de serlo. A lo largo de los tiempos hemos reconocido hombres feministas muy interesantes; Nicolás Condorcet -filósofo francés del siglo XVIII- A fines del siglo XIX había en Argentina un hombre amigo de la causa feminista, Ernesto Quesada, después modificó su pensamiento porque creo que se asustó un poco y modificó su pensamiento pro feminista en 1920; cuando era un momento agudo, de gran crecimiento de los feminismos en América Latina, Argentina particularmente, las mujeres hicieron más hazañosas -perdón por el neologismo- estaban dispuestas a mayores hazañas y ahí las polleras y cabellos se acortaron y ahí fue algunos varones se asustaron un poco.

Me parece que en los tiempos que corren las cosas han cambiado y necesitamos muchos varones "feministos"" opinó Barrancos.

Con ello cabe preguntarse sobre el lugar del hombre feministo dentro de la lucha feminista. Al respecto la socióloga dijo: "ser un poco combatiente por la igualda porque además nosotras siempre decimos que el histórico combate de la mujeres es en orden a sus derechos. Que le sean prerrogadas las mismas garantías que a los varones, es una lucha contra el Patriarcado y en esto es un poco diferente, de una lucha contra los varones" remarcó la profesional.

¿Por qué a pesar del sistema patriarcal y sus fisuras evidentes, se sostiene el sometimiento a las mujeres? Para Barrancos esto se debe a que "aún el patriarcado es un habitáculo de poder. Las sociedades del siglo XIX es de clases, muy dividida. Tenemos burguesía por un lado y el proletariado del otro; ahora la burguesía triunfante, tan patriarcal en todos los valores que han llegado hasta nuestros días; le asegura a los que no tienen ninguna riqueza que tienen poder. Poder patriarcal sobre sus mujeres y críos, entonces ahí hay una gran treta. Hacerle creer a los despojados, que no lo están tanto porque efectivamente pueden practicar valores patriarcales. Poderes patriarcales en el orden doméstico" aseveró la socióloga.

Fuente: Canal de la Ciudad Bs-As- Argentina

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